El llamado puente romano, sobre el Duero.
El entorno de la iglesia de Santa Lucía.
Hay románico abundante pero, es una opinión personal, la calidad quizá no está a la altura de la cantidad.
Interior de la iglesia de San Cipriano.
Portada de la iglesia de La Magdalena.
La Catedral, desde la parte baja de la ciudad.
Fachada principal.
Fachada románica.
Merece la pena acceder al Museo Catedralicio para admirar la colección de tapices de los siglos XV y XVI.
Fijate que Zamora es una ciudad a la que tenía muchas ganas de ir. Y no se si fue por eso que (aún reconociendo que esta muy bien), me decepciono un poco.
ResponderEliminarEl puente es una pasada, las iglesias románicas también, pero... no se, ¿tal vez tendré que darle otra oportunidad?
Saludos
Sí. A mi en realidad me pasó algo parecido. Probablemente sea una ciudad más para vivir que para visitar.
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